… para llorar.

Nunca tuvimos una relación muy estrecha. De hecho, pocos recuerdos cariñosos tengo por tu parte. Si pienso en ti y en cuando era pequeña siempre se me viene la misma imagen a la cabeza: tú tirándome de las orejas y haciéndome rabiar. Supongo que esa era tu forma de expresar lo que sentías. Y ahora, que cada día es una nueva lucha por seguir teniendo la oportunidad de que estés aquí… lo echo de menos. Nunca te he dicho que te quiero y posiblemente me arrepentiré de no haberlo hecho a tiempo, pero lo cierto es que, aunque en el fondo de mi me hubiese gustado que hubieras sido de otra forma… sí que te he querido. Supongo que eso tú ya lo sabes, eres experto en no decir lo que sientes. A veces me pregunto a quién habré salido…y mi cabeza se contesta sola pensando en ti.

Has sido terco. Muy terco. Odiaba y odio cuando quieres llevar la razón. Con otros lo tienes más fácil, pero sabes que conmigo no. No te la daré y eso te rabiará más.

Has sido picón. Muy picón. No has parado de decirme cosas que sabías que no me gustaban hasta hacerme enfadar. A veces pienso que era la forma que tenías de decirnos que querías que triunfáramos, que llegáramos a algo en la vida. Otras veces lo dudo, pero prefiero quedarme con el primer pensamiento.

Has sido gruñón. Aun me recuerdo jugando con mis primos y tú, a lo lejos, quejándote. Nunca has soportado las jugarretas de los niños. Y en esa casa tan pequeña y con tanta gente… era casi un imposible librarte de ello.

Has sido poco o nada cariñoso. Ni te culpo ni te guardo rencor. Marcaste una barrera que para mí era muy difícil saltar. Me hubiese gustado decirte muchas cosas. Darte más de los besos que te di. Abrazarte más de lo que te abracé. Pero supongo que de otras maneras yo y todos te hemos demostrado lo mucho que nos importas.

También has sido generoso. Todo lo que te has ganado tú solo en la vida lo has compartido con tu familia. Has hecho todo y más porque a ninguno nos faltara de nada. Y aunque no lo creas, todos valoramos esos gestos que son los que nos demuestran que siempre nos has querido. Y por eso, me quedo con todo lo bueno que de alguna manera nos has dado.

Aunque ya ha sido demasiado tiempo y nos ha dado tiempo a asumirlo… es imposible no entrar en casa y notar tu ausencia. Solo espero que de alguna forma desde donde estés me cuides, porque, aunque no lo creas yo siempre te tendré en mí.

Te quiero abuelo, y ahora, por fin, sé que lo sabes.

(Tenía que contarte que en el cielo no se está tan mal…)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría, textos y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a … para llorar.

  1. Óscar dijo:

    Seguro que te cuida desde donde esté, y está orgulloso por esta dedicatoria. Besitos

    Le gusta a 1 persona

  2. lostalleresdenatalia dijo:

    Le quieres y él te quiere. Hay trascendencia de él en ti y eso es la única herencia válida.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s